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miércoles, 6 de enero de 2016

CUIDADOS BÁSICOS DE UN VINILO


CUIDADOS BÁSICOS DE UN VINILO




Hoy más que nunca antes, con el tremendo desarrollo que han experimentado las técnicas de reproducción de sonido, pueden apreciarse con la mayor exactitud y nitidez los más mínimos matices sonoros que hayan intervenido en una grabación. Pero con la misma precisión que los modernos equipos reproducen el sonido, reproducen también cualquier tipo de ruido ajeno a la grabación, que se produzca debido a suciedad, polvo, electricidad estática o daños del disco tales como rayaduras.

Esta situación plantea un problema que siempre ha existido pero que ahora es más importante y es, el cuidado que se debe tener con los discos a fin de evitarles daño y suciedad.

La electricidad estática es uno de los problemas que más afecta a los discos y, sin embargo, en la mayoría de los casos los propietarios desconocen este hecho. La electrostática afecta a los discos cada vez que se sacan de su forro y, de hecho, cada vez que se "tocan". Esta corriente no sólo produce ruido, sino que magnetiza al disco y atrae más polvo y suciedad.

Para evitar este problema es necesario poner en prácticas ciertas medidas básicas relativas al cuidado de los discos, a las cuales nos referiremos a continuación. En todo momento se debe evitar colocar los dedos sobre la superficie del disco.

La primera medida y quizá la más importante a pesar de su simpleza, es no tocar los discos con los dedos. Evite al máximo poner los dedos sobre los surcos de los discos. Al sacar los mismos de su envase -uno de los momentos en que más propenso se está a tocarlos- se debe hacer metiendo la mano dentro del forro por debajo del disco, con la palma hacia arriba. Tómelo con las puntas de los dedos por la parte central, donde se encuentra la identificación, mientras lo sujeta con el dedo pulgar por el borde exterior. Una vez fuera del forro, tómelo con ambas manos por el borde y colóquelo cuidadosamente en el plato.
Para guardar un disco luego de haberlo escuchado, repita la operación anterior invirtiendo los pasos. Como norma de precaución, no deje nunca el disco puesto en el plato pues acumulará suciedad aunque la cubierta del tocadiscos esté cerrada.

Otra precaución importante que puede parecer un poco exagerada pero que no lo es, está relacionada con el hábito de fumar. Evítelo al máximo mientras se deleita escuchando un buen disco, porque el humo del cigarrillo forma una capa pegajosa sobre los discos, la cual de por sí es dañina y además contribuye a aumentar la suciedad en el disco y acumulación de grasa.

El problema de la electrostática es un poco más complejo de eliminar pues requiere posiblemente una inversión en un dispositivo humectante para darle humedad al aire ambiente en los períodos de invierno. Quizá muchos audiofilos no consideren esta inversión necesaria, pero si su interés en conservar sus discos es serio, debe considerar los beneficios de la misma.

Un aspecto que tiene mucho que ver con la conservación de los discos es la forma y lugar donde se guarden. En principio, para su mejor conservación los discos deben guardarse en gabinetes cerrados, en posición vertical y con el extremo abierto hacia la parte posterior del gabinete, y tratando de evitar que queden espacios libres entre ellos para impedir que se comben. Además, lo cual es evidente, debe evitarse colocar los discos bajo la acción directa de los rayos solares o cerca de cualquier fuente de calor, pues se curvan.

Pero claro, todo este cuidado, aunque conveniente y necesario, no es suficiente, se requieren otros medios para hacer que el mantenimiento de los discos sea efectivo, y aquí es donde hacen su aparición las sustancias limpiadoras, preservativas, y los instrumentos de limpieza.

Existe en el mercado una cantidad enorme de productos diferentes de buena calidad para la limpieza y preservación de los discos. Obviamente nos es imposible hacer mención a todos ellos por lo que nos limitaremos a hacer referencia a algunos de los mejores en orden arbitrario.

Los fabricantes de estos productos han desarrollado dos tipos fundamentales, a saber, uno para la limpieza del disco antes de "tocar" y otro para utilizarse mientras el disco está "tocando". Por supuesto este último grupo sólo se puede utilizar con tocadiscos completamente manuales y requieren de aditamentos adicionales, por lo que su uso no está muy generalizado.






METODOS Y KITS



Los Laboratorios Audiotex presentan un "kit" al que llaman "Concepto Total", que incluye dos rociadores de aerosol, un envase de un liquido "purificador", y una almohadillas de tela y de terciopelo. Los rociadores son el "Record Basic" y el "Record Plus"; el primero se utiliza como disolvente de sedimentos acumulados por el poco cuidado, mientras que el segundo es para eliminar la suciedad que se la haya podido adherir al disco al tocarlo con los dedos, y al mismo tiempo para lubricarlo. Las almohadillas de terciopelo son para limpiar el polvo mientras las de tela son para secar el limpiador y el lubricante de los los propios discos.

La limpieza periódica de los discos es un factor importante en el cuidado que debe dárseles para mantener su durabilidad y calidad. Se debe poner especial cuidado en limpiarlos de forma correcta
La limpieza periódica de los discos es un factor importante en el cuidado que debe dárseles para mantener su durabilidad y calidad. Se debe poner especial cuidado en limpiarlos de forma correcta.

Para los tocadiscos completamente manuales, algunos cuentan con el "Electroduster", que es un brazo con una almohadilla de terciopelo que va limpiando el disco a medida que éste va tocando.

Otra firma, la Corporación Recoton, vende un juego de productos para el cuidado de los discos, que incluye un brazo automático para la limpieza de los discos, llamado "Oust Wand", una solución de limpieza llamada "Magic Giant" destinada a eliminar no sólo la suciedad sino fundamentalmente la electrostática. Además, unos cepillos y almohadillas que se pueden utilizar secos o en combinación con el liquido "Magic Giant". El conjunto se vende en los Estados Unidos por un valor precio aproximado de US$16.00 dólares.

La firma Audio-Technica, una de las más famosas en la producción de equipos de audio y productos relacionados, introdujo un sistema llamado "Autocleanica" que se compone de un brazo automático, un cepillo de fibra de carbón y una almohadilla de limpieza. Además incorpora una novedad, un cable de tierra para evitar que el disco se cargue electrostáticamente mientras se limpia. El sistema se completa con un liquido para limpiar las agujas.

Una compañía inglesa, la Elpa Marketing Industries tiene varias líneas de productos de limpieza. Entre los principales productos se encuentra el Parastat, que ha sido diseñado para eliminar la suciedad de los discos con. exceso de polvo y otros sedimentos dañinos.

Por su parte la Oiscwasher tiene una línea de productos que incluye un cepillo con fibras especialmente inclinadas, un liquido llamado D3, que incorpora un elemento químico para "suspender" y eliminar la suciedad de los surcos.

Un método muy efectivo aunque parezca poco usual, es el de los limpiadores por vacío. Estos equipos se conectan a la corriente doméstica y un sistema de rodillos hace girar el disco mientras un cepillo va limpiando y una diminuta aspiradora va absorbiendo la suciedad al mismo tiempo que elimina la electricidad estática. Los fabricantes sugieren que los discos se limpien con este método antes y después de utilizarlos, a pesar de su inconveniencia.

Otra máquina limpiadora es la producida por la RPM Industries, que consiste de un cepillo espiral de pelo de camello que se inserta en el orificio central del disco colocado éste sobre el plato del tocadiscos- de forma que quede paralelo y tocando la superficie del disco. El otro extremo del cepillo se conecta aun motor del tocadisco. El cepillo gira, rota y vibra sobre el disco que permanece inmóvil, desprendiendo las partículas de suciedad. Además, con la máquina se suministra un líquido para combatir la electrostática.

Por último, un método que los audiófilos se niegan frecuentemente a utilizar, pero sus resultados positivos en casos de suciedad extrema son indiscutibles. es lavar los discos con agua y jabón.

De hecho, la compañía inglesa Watts publicó hace algún tiempo un folleto en el cual da instrucciones para el lavado adecuado de los discos con este procedimiento. Lo que sigue es un extracto de dichas instrucciones de la Watts:

Tome un pedazo de tela bien limpio, sin hilachas ni arrugas. Prepare una solución de limpieza con dos gotas de liquido detergente por cada pinta (0.47 litro) de agua bien limpia a una temperatura de 85 a 95 grados centígrados. Tres o cuatro pintas serán suficiente.

Vierta la solución en una vasija poco profunda e introduzca el disco colocándolo sobre el borde y sujetándolo con el dedo pulgar en el borde y otro dedo en la parte central del disco, donde se encuentra su identificación. Proceda a lavar el disco con una esponja frotando en ambas direcciones su superficie.

Rote el disco hasta que haya lavado toda la superficie varias veces, teniendo cuidado de frotar siempre en la dirección de los surcos y no de través. Saque el disco de la solución y sacúdalo hasta eliminar la mayor parte de la misma de su superficie. Luego coloque el disco sobre un extremo de la tela que preparó al principio. Tome el otro extremo y frote suavemente el disco hasta que vea que está completamente seco.

Algunos audiófilos simplemente dejan secar el disco con el aire en vez de frotarlo con la tela hasta secarlo.

Cualquiera sea el método que se utilice, lo importante es tener siempre presente que el cuidado de los discos no es cuestión temporal o irregular, sino que deben limpiarse frecuentemente si se espera de ellos el mejor rendimiento, de los contrario su calidad y durabilidad corren el riesgo de ser mínimos.


Tomado de:
Revista Mecánica Popular 
Volumen 33 - Enero 1980 - Número 1