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miércoles, 6 de enero de 2016

Top 10 de cosas que el Salsero Clásico debe saber

Top 10 de cosas que el Salsero Clásico debe saber

Por Federico Polo (Chicho) – Melómano
Munich, Alemania




La salsa clásica es la que permanece en el tiempo o la que nunca pasa de moda. Podemos definirla
como la música urbana afro-latina de finales de los 60s hasta comienzos de los 80s, y georeferenciada
principalmente a Nueva York y Puerto Rico. “Las 10 cosas que el salsero clásico debe saber” no es
una lista definitiva y puede ser el punto de partida para 100 cosas más que otros melómanos puedan
aportar:


1) Hay que saber que el músico de la salsa clásica no es ni fue la inalcanzable super estrella, sino un ser humano con sus vivencias, experiencias, alegrías y tragedias que son reflejadas en sus interpretaciones. Hay que saber los orígenes de los músicos, sus historias y trayectorias e incluso dónde están si aún están vigentes. Por eso “...¡Oye Héctor ah! tu estás hecho, siempre con hembras y en fiestas, y nadie pregunta si sufro, si lloro...”

2) Hay que saber que la salsa clásica es ante todo el sonido urbano de barrio, hecho por músicos profesionales y/o graduados de la escuela de la calle, cuyos seguidores en todo el mundo asimilamos en nuestras realidades las historias por ellos contadas. La salsa clásica y sus intérpretes pueden tener un país de origen diferente pero su nacionalidad es latina. Por eso “...aunque lejos te encuentres, tu barrio vive en tu mente, nunca podrás olvidar al amigo de la infancia ni a la novia de ignorancia...”

3) Hay que saber que en la salsa clásica la vida no es sueño irreal sino realidad hecha música. Por eso “...yo no ando buscando guerra y a nadie quiero enseñar pero da fuerza cantar con los pies sobre la tierra...”

4) Hay que saber que en la salsa clásica las deidades afrocubanas aún existen y son invocadas como parte de la misma música y de la tradición de sus intérpretes. Así que “...caridad, caridad, para tí mi caridad, con Changó y Oggún, y también Obatalá...”

5) Hay que saber que en la salsa clásica, temas como el trabajo, la vida diaria o la política pueden ser hechas canción y el amor no siempre es encuentro y felicidad sino con frecuencia desengaño y tristeza,. Por eso “...por qué te empeñas en destruir mi felicidad, busca lo tuyo y déjame en paz...”

6)  Hay que saber que la salsa clásica es sabor, improvisación y alegría espontánea, mas no fórmula, repetición y rigidez. Por eso “la decencia no se adquiere, con ella se nace y con ella se muere, recuerda bien que la decencia no, la decencia no se adquiere, si tu naces sin decencia indecente tu mueres...”

7) Hay que saber que aun existiendo temas originales, muchos de los temas de la salsa clásica son versiones del viejo repertorio cubano. Conviene hacer esta arqueología musical para conocer el más allá de las canciones. En otras palabras, hay que leer el periódico de ayer (con el perdón de Héctor). Porque “...yo voy a explicar por qué, yo nací y mi madre fue la rumba y a mi padre lo apodaban guaguancó...”

8) Hay que saber que el salsero clásico colecciona la música para escucharla, gozarla, compartirla, discutirla, investigarla y tenerla viva. La abundante discografía (la cual también debe leerse) se complementa con textos y grabaciones de video de la época que aún llenas de imperfecciones técnicas propias, son para nosotros el único referente de aquella época. La salsa clásica es documento. Por eso “...no te dejes confundir, busca el fondo y su razón, recuerda se ven las caras pero nunca el corazón...”

9) El salsero clásico se pregunta por qué la salsa clásica suena diferente a la salsa actual, pero no pretende responder porque la música responde y se defiende por sí misma. Así que “…la libertad, caballero, no me la quites a mí, pero mira que también yo soy hermano y fue aquí donde nací…”

10) Hay que saber que el salsero clásico vive y siente las canciones, las sigue con la clave, se atreve con la campana, coquetea con el bongó y castiga las congas, canta los coros, sigue las letras, baila a su manera, identifica a los artistas, reconoce sus estilos y ante todo mantiene la tradición de la salsa. Por eso “...aquí llegó Sabor, tocando la rumba buena, baílala tu mi socio a tu manera...”